Ya quedan días.
Y da igual tenerlo ya digerido y ser conscientes de lo que hay. Sigue doliendo. Sigue siendo descorazonador. Ya no hablas, ni bebes, ni comes. No vas al baño, ni te mueves.
Pero al menos no te duele.
Y aunque te apagas poco a poco, ayer me cogiste la mano y me acariciaste el anillo de bodas de la iaia y medio sonreiste.
Y con eso me quedo.
Con cada momento.
Ahora es ya una cuenta atrás hasta que la UHD venga y te ponga la bomba de morfina para que te la operemos nosotras y puedas dormirte tranquilo, en casa, rodeado de los tuyos. Pero de dentro no te me vas a ir nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario